sobre mí

 

Soy Ángela, malagueña y aficionada al arte y a las letras. Siempre pensé que escribir era una forma discreta y a veces no tanto de rebelarse. Basta con un personaje o un verso ajeno para asomarse al mundo interno de quien escribe. En mi caso, yo soy insalvable, insuficiente, deplorablemente curiosa, hambrienta de sueños insostenibles e inaccesibles. Un rastrojo. Una copita de anís. Ennuí. Umami. Paloma u ornitorrinco. La bandera de Kiribati. Una canción desesperada muy alejada de Neruda —le odio—.  Soy sin saber nada pero ahora, almenos para ti, seré un alma —si bien sigo buscándola— moderadamente cognoscible. Lo que no tenga nombre lo inventamos —por favor, no tomemos el camino de 1984, tratemos de evitarlo por todos los medios—. Arceplecia. Catoyismo. Serponancia. Remastencia. Agafación. ¿Sabes lo que significan? Yo tampoco. Quizá pronto lo descubramos. Qué alegría ser tan idiota en una realidad tan prosaica. 

No sé si has llegado hasta aquí por mero azar o por curiosidad, pero sea cual sea el motivo, eres bienvenido/a/e.